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NO ES TAN PEQUEÑO

escrito por Aura María 30 septiembre, 2020
En días atrás mientras hacía algo en la cocina, me ocasioné una pequeña herida en el pulgar derecho. La verdad no recuerdo cómo ni con qué, solo me di cuenta después cuando vi que había perdido un poco de piel y algunas gotas de sangre me salieron. Fue una herida casi insignificante pues no tenía más de 2 milímetros de tamaño y como nada importante sucedió, lo dejé así.
En el trascurso del día cuando ya había pasado algún tiempo de la herida, empecé a notar que me dolía y me causaba un ardor muy grande al contacto. Si me tocaba la cara, me peinaba, lavaba mis manos, si realizaba cualquier actividad y por alguna razón me tocaba esa parte, el dolor y el ardor eran casi que desesperantes.
No podía entender cómo una lesión tan minúscula, tan insignificante a mis ojos, tuviera el poder de ocasionarme un dolor tan grande y molesto, pero no quise cubrirla, decidí más bien, prestar atención a los pasos que daba para evitar el contacto con esa zona del dedo y no maltartarlo más. En dos días empecé a ver que una nueva capa de piel se estaba formando y al día de hoy el dedo está casi que recuperado en su totalidad y ya no hay ninguna molestia.
Y entonces pensé en la vida. En ti y en mí y en las muchas veces que resultamos lastimados no física, sino emocionalmente. Pensé en las veces que no prestamos atención a aquello que a nuestros ojos es insignificante y pequeño: una pequeña ira, una pequeña deslealtad, un pequeño odio, un pequeño resentimiento, un pequeño complejo, una y otra situación que asumimos que es pequeña y a la que muchas veces no le prestamos atención y mientras tanto nos sigue lastimando a cada paso que damos, o en el peor de los casos tratamos de “cubrir” para evitarnos el dolor, pero la herida sigue allí, escondida, latente y en el momento menos esperado sale a la luz y el daño es peor.
En estos día, en el calendario bíblico ha empezado un nuevo año, que sea esta la oportunidad para analizarnos, para examinar la forma en la que enfrentamos y sanamos  aquello que llevamos años minimizando, pero que definitivamente no es tan pequeño.
Si no derrotas a tus oponentes pequeños, se harán grandes y te destruirán a ti.
¡Bendiciones!
“Atrapen a las zorras, esas zorras pequeñas que arruinan nuestros, nuestros viñedos en flor” Cantares 2:15
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